En la Ciudad de Bogotá es un panorama común encontrar las calles atestadas de vendedores ambulantes y su comercio informal sin embargo a finales del 2007 bajo la administración de Garzón se comenzaron a instalar estos kioskos en pro de solucionar la irregularidad con los vendedores ambulantes. Muchos PRO y CONTRAS para este proyecto que se pretende extender hasta 2017. Seguridad, organización, urbanismo han sido varios de los temas tocados para este proyecto sin embargo aún existen negativas en cuanto a abandonar las calles y organizarse en uno de estos. Que se vende menos, que hay mucha competencia, que toca pagar por ellos, son varias de las razones por las cuales esta propuesta no tiene el 100% de aceptación.
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