La respuesta es SÍ. Pero los hombres contaminan más que las mujeres.

Riitta Räty y Annika Carlsson-Kanyama son dos investigadoras de la Swedish Defence Research Agency en Estocolmo, Suecia, que estudiaron el comportamiento de consumo energético en hombres y mujeres, solteros, en cuatro países europeos: Suecia, Noruega, Alemania y Grecia.

Según los resultados arrojados, mediante la valoración de parámetros como los gastos de energía en el hogar y en el transporte, así como el gasto hecho en la elaboración de productos comprados y los alimentos ingeridos.

Los hombres gastan una cantidad notablemente superior en energía invertida sobre el transporte (combustible, energía para el motor), superando a las mujeres con un 70% para los noruegos, un 80% los alemanes, un 100% los Suecos y un increíble 350% los griegos. Con las correspondientes implicaciones en las emisiones de CO2.

Las mujeres en cambio, en apartados como la higiene, la ropa, los bienes domésticos y la alimentación, superan ampliamente a los hombres en consumo, gastando más energía y recursos en el manejo de dichos bienes.

¿Aplica esto a los hombres y mujeres en general alrededor del mundo?

Vía: Repsol

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