Sin duda, el huevo de Pascua es un elemento central dentro de las celebraciones de la Semana Santa. Su origen lo encontramos entre los siglos IX y XVIII, cuando la Iglesia prohibió el consumo de huevos durante la cuaresma por considerarlo equivalente a la carne, y por ello la gente los cocía y los pintaba para diferenciarlos de los frescos y poder consumirlos el día de Pascua de Resurrección. Con el tiempo, estas tradiciones se incorporaron a la festividad de Pascua de Resurrección y hoy en día el huevo de Pascua es un símbolo universal. Para muchos, el huevo se asemeja a la resurrección como un símbolo de vida nueva.

Este símbolo, forma parte de la decoración tradicional de la semana SAnta en millones de hogares. A continuación veremos algunos ejemplos de cómo el huevo puede ser un elemento decorativo de primera 🙂 ¡Felices Fiestas!

 

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